Un espacio de arte y gastronomía, denominado "Killka", dentro de Bodegas Salentein, en el Alto Valle de Uco, 100 kilómetros al sur de Mendoza, está en pleno proceso de inauguración.
Su propietario, el multimillonario holandés, Mijndert Pon, invirtió para este emprendimiento en Tunuyán unos cuatro millones de dólares.
En el acto central de inauguración, y donde Télam pudo acceder, estuvo invitado el gobernador mendocino Julio Cobos, junto al vicegobernador, Juan Carlos Jaliff, y el nuevo embajador holandés en el país, Henk Soester, entre otros.
"Alrededor del vino se desarrollan manifestaciones culturales y sociales particulares que identifican al lugar y le aportan valiosas oportunidades para el desarrollo sustentable y la calidad de vida", dijeron voceros de la empresa.
"Partiendo de esta idea, Bodegas Salentein, líder en el desarrollo del turismo enológico en el Alto Valle de Uco, construyó Killka, un complejo cultural y gastronómico, único en la Argentina", agregaron
El objetivo de Killka, que es una palabra indígena andina que significa acceso, portal, es recibir, informar, educar y servir a los visitantes que llegan a la bodega interesados en conocer cómo se manejan aquí los viñedos, cómo se elabora el vino, y tener diversas experiencias y actividades en relación al arte y la cultura.
Su arquitectura, despojada y fuerte, reformula formas del pasado cuyano, con expresión, impronta y tecnologías contemporáneas, para actualizar una imagen fuertemente andina.
Una muestra de ello son los volúmenes macizos de hormigón y anchas galerías, en los 5740 metros cuadrados cubiertos, construidos por los arquitectos mendocinos Eliana Bormida y Mario Yanzón.
Entre las pinturas y esculturas, expuestas en forma permanente, se encuentran trabajos de los artistas plásticos Marta Minujín, Nora Correas, Hernán Dompé, Pájaro Gómez, Fausto Canner, Bastón Díaz, Jorge Gamarra, Elio Ortiz, Rómulo Macció, Antonio Seguí, Josefina Robirosa, Carlos Alonso, Fernando Maza, Nicolás García Uriburu, Juan Lecuona, Eduardo Hoffmann, Marcelo Torreta, Rogelio Polesello.
Bodegas Salentein posee tres fincas de 455 hectáreas ubicadas de en el Alto Valle de Uco (Mendoza), zona ideal para el desarrollo vitivinícola: Finca El Portillo, Finca La Pampa y Finca San Pablo, con viñedos de más de 30 años.
Localizados entre los 1050 y 1700 metros sobre el nivel del mar, a los pies de la Cordillera de los Andes, esta ubicación permite un amplio gradiente de temperaturas entre el día y la noche.
Las tres fincas son regadas con agua pura del deshielo de los Andes, y sus suelos varían de una a otra, aunque en general son aluvionales arenosos sobre un lecho de piedras, poseen un nivel bajo de materia orgánica y carecen de fertilidad.
Para cuidar el suelo, garantizar la calidad de la uva y mantener el ecosistema nativo, se practican métodos de conservación y se plantan cultivos de protección autóctonos.
La bodega, única construcción en su tipo, tiene forma de cruz, que facilita un manejo cuidadoso de las uvas y del vino, al tiempo que permite reducir el camino que tanto las frutas como su producto recorren a lo largo de las distintas etapas de elaboración.
El diseño de la bodega mereció el prestigioso premio internacional "Prism International Commercial Award of Merit", que otorga cada año la Industria Internacional de la Piedra a un solo edificio en el mundo, por el uso de este material natural en construcciones comerciales.
De la Redacción de TELAM