NOTAS
20-06-2006Minujín en el Museo Fortabat

El Museo Fortabat en la recta final

Después de los numerosos contratiempos que lo afectaron desde se inició el proyecto -hace más de seis años- en noviembre próximo culminará la construcción del Museo Fortabat, un edificio diseñado por el prestigioso arquitecto Rafael Viñoly que albergará 1.000 obras representantivas de la historia del arte argentino

Una cuadrilla integrada por unas cuarenta personas trabajan por estos d ías contra reloj para completar los cuatro niveles y dos subsuelos que contempla el proyecto, con el objetivo de dejar todo concluido antes de que se cumplan los seis años que fija el Gobierno para que el emprendimiento goce de beneficios impositivos.

Ni la fortuna de su dueña ni el prestigio de su diseñador, el arquitecto Rafael Viñoly, alcanzaron para que los plazos resultaran más cortos, aunque ahora, el reloj marca las horas en sentido inverso: si el museo no es inaugurado antes de fin de año, el Fisco le podría aplicar multas.

"La apertura de un museo conlleva una serie de beneficios impositivos, como toda obra de bien público. Pero a la vez, obliga a cumplir con un plazo para la inauguración. En este caso, el vencimiento es a fin de año", aseguraron fuentes que siguieron de cerca la construcción del museo, protegido por carísimos cristales de bajo contenido de óxido de hierro, que los hace igual de luminosos que los que tienen la mitad de espesor.

La estructura vanguardista de acero, cemento y vidrio levantada en el dique 4 de Puerto Madero representa la culminación de un largo sueño que la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat -quien en julio pasado vendió Loma Negra al holding brasileño Camargo Correa en 1025 millones de dólares- comenzó a gestar hace casi una década con el objetivo de reunir en un misma espacio su vasta colección de arte.

La empresaria le encomendó la misión al uruguayo Viñoly, que se recibió en la Universidad de Buenos Aires y emigró hacia Nueva York en los años 80. Dese allí se proyectó a nivel mundial: son suyos los diseños del Forum de Tokio, el Centro Financiero de El Cairo y la Biblioteca de Chicago.

Ubicado frente a la hilera de torres de última generación encabezada por el edifico República y Bouchard Plaza, el edificio tiene más de 6000 metros cuadrados y está coronado por una cúpula curva y vidriada, cubierta por un sistema de parasoles móviles de aluminio que se abren y se cierran según la posición del sol.

Una de las particularidades del espacio -que contará con una confitería, una hemeroteca, una sala de conferencias y dos enormes salas de exposición de 1500 metros cuadrados- es su techo articulado, que podrá abrirse totalmente dejando el último piso al aire libre.

La Colección Fortabat está integrada por obras de los artistas William Turner, Paul Gaughin y Andy Warhol, además de un recorrido abarcativo del arte argentino, tanto del siglo XIX -Pueyrredón, Morel y Pallière- como de la centuria pasada: hay óleos de Ernesto Deira, Rómulo Macció, Xul Solar, Emilio Pettoruti, Marta Minujin, Fernando Fader y Nicolás García Uriburu, así como una instalación completa de Antonio Berni, entre otras.

Los premio Fortabat, con los que la empresaria dio un impulso decisivo al arte argentino desde 1984, tambien se integrarán al patrimonio del nuevo emprendimiento, aunque por una cuestión de espacio la colección sólo podrá verse en un cincuenta por ciento.

El Museo abriría sus puertas al público recién a principios de 2007. Y como la idea de la empresaria es que esté íntegramente dedicado al arte argentino, por el momento no se exhibirán las obras de artistas internacionales, que permanecerán en su residencia de la Avenida Libertador.

Por DiarioHoy.Net